Campamentos musicales, vamos a ver en el artículo de el día de hoy, lo ventajosos que pueden ser para nuestros/as hijos/as.

En el caso de los dedicados al baile, no hay duda al afirmar que a todos los pequeños les chifla danzar desde el momento en que son pequeños. En muchas ocasiones les hemos visto ponerse a bailar al comenzar a sonar la música. El baile es una actividad muy ventajosa para ellos, tanto física como mental.

Para empezar, los campamentos de baile de verano para niños le ayudan a desarrollar una buena coordinación de los movimientos y el equilibrio, gracias a los ritmos y los pasos ordenados que forman parte de las coreografía. Asimismo ayuda a corregir malas posturas que los pequeños han adquirido a lo largo de su vida rutinaria, puesto que en momento de practicar la danza se necesita una postura y movimientos adecuados, lo que hace que ejerciten posturas adecuadas y puedan aplicarlas en su día a día.

Por norma general la música no es una parte del currículo en las escuelas, y bastante gente no se percata de que la música es muy matemática y creativa al tiempo, en tanto que se emplea tanto el lado izquierdo como el derecho del cerebro.

Campamentos musicales, de baile o tocando un instrumento

Los campamentos musicales, así sean de baile o bien para aprender a tocar un instrumento, podemos afirmar que lo disfrutan todos los niños.

Gracias a la música los pequeños desarrollan su autoestima, de forma que puedan tener el valor para enfrentarse a las matemáticas, la ciencia y el resto de las asignaturas. Varias investigaciones y estudios realizados consideran que el desarrollo de esta clase de habilidades desde temprana edad les conduce a sacar mejores notas. Esto se debe, entre otros muchos aspectos, a que han adquirido la disciplina que se les demanda y esto causa que estructuren mejor su tiempo para estudiar. Su memoria mejora, en tanto que deben retener los pasos de una coreografía, aprenden la letra de las canciones o bien las notas musicales de una partitura.

Podemos decir que no solo aporta beneficios sobre la salud de nuestros/as hijos/as, sino asimismo aporta habilidades sociales. En los campamentos musicales en muchas ocasiones se trabaja en equipo y los pequeños desarrollan habilidades de colaboración, aparte de aprender a relacionarse con pequeños de su edad y de edades similares, creciendo su autoestima y su imaginación.

Desarrollo de la psicomotricidad en los campamentos musicales

Gracias a los campamentos de verano para niños, los pequeños desarrollan habilidades tan esenciales como la psicomotricidad. Se pueden distinguir 2 tipos, la psicomotricidad gruesa y fina:

Psicomotricidad gruesa y deportiva tiene que ver con la habilidad para aprender a caminar, correr, coger las cosas con la mano, desplazarse, caminar en bicicleta, etc.
Lo primero que aporta la psicomotricidad es autonomía, primero para coger, después para caminar, más adelante para interaccionar y jugar con otros. Es la etapa del “yo lo hago” que tanta ilusión nos hace, y que demanda tiempo y paciencia. Seguidamente nos deja tener una orientación espacial. Asimismo nos aporta disciplina, constancia, tolerancia a la frustración y regulación sensible entre otras conforme lo que se practique.
Por último provee fuerza, salud psíquica y anatómica. Los jóvenes que practica deportes o bien ejercicios siente una mayor autoestima, vitalidad y fortaleza.
Se desarrolla a través de el juego, el adiestramiento, las competiciones informales, el baile y otras actividades recreativas físicas y que le llamen la atención al pequeño.

La psicomotricidad fina constituye todo tipo de actividad que precisa de una precisión y un elevado nivel de coordinación. La coordinación de la vista y la mano facilita efectuar “la pinza” con el pulgar, lo que deja manipular cosas, herramientas más complejas.
La coordinación de la vista, el tacto, los movimientos, los ademanes y la fonética sirven de base para efectuar actividades artísticas como modelar, pintar, cincelar, tocar instrumentos, expresión teatral o bien la educación y desempeño de oficios como relojero, pintor o bien cirujano.
La coordinación entre lo que se ve, lo que deseas hacer y el órgano que lo ejecuta, va desarrollando los sentidos y la capacidad de regular diferentes zonas de la mente.
Todos y cada uno de los juegos de coordinación que se efectúan en la niñez y juventud hacen activar el cerebro, dándole plasticidad y incrementando la capacidad de pensamiento. Asimismo se desarrolla la capacidad expresiva, la motivación y la personalidad de cada uno de ellos. Por último potencia un control sobre si mismos. Todo esto nos ofrece mejores posibilidades de autonomía, ser independientes y usar los recursos propios.

En la niñez se potencia con cualquier actividad que precise la coordinación y precisión, por ejemplo: enhebrar agujas, collares de cuentas, recortar con tijeras, punzones, emplear pinturas, etc. Es el principal objetivo de los campamentos para niños, donde se emplean juegos, canciones, competiciones y bailes. Asimismo al tocar instrumentos, se desarrollan grandes áreas de coordinación, visual, auditiva, motriz, el ritmo, etc.

Desarrollo de sensibilidad musical en los campamentos

En general, durante los campamentos musicales de verano, los niños/as pueden jugar con sonidos, y les ayudará a desarrollar su sensibilidad musical. Aprenden a proseguir el ritmo con su cuerpo, con instrumentos o bien otros objetos, sintiendo la música como una forma de expresar sus sentimientos. Aparte de ayudar a la expresión oral, los campamentos de música promueven la inventiva y la imaginación de los pequeños. Aprenden a expresar sus sentimientos mediante la música.

Tanto tocar un instrumento como el baile en los campamentos enclave de sol, ambos requieren tomar en consideración diferentes aspectos al unísono. Por servirnos de un ejemplo, tocar y leer la partitura a la vez y además de esto tener que atender las indicaciones del maestro o bien estar atentos a los pasos de baile del tutor, lo que les dejará tener esa rapidez de pensamiento y hacerlo de forma veloz.

Para saber si hacen los ejercicios bien, deben percibir y observar para corregir posibles fallos, esto se traslada a la vida del día tras día con lo que la reflexión y el análisis de sus acciones rutinarias.

Para finalizar podemos decir que otro de los aspectos esenciales es el desarrollo en valores que aporta la educación musical, donde se requiere esmero, paciencia, perseverancia y constancia, valores que nuestros hijos van a adquirir desde pequeños para después poder ponerlos en práctica en el resto de los aspectos de sus vidas, gracias a la asistencia a campamentos musicales.

Espero que la información ofrecida en este artículo sobre los campamentos musicales para niños te haya sido de utilidad y haya aclarado posibles dudas.

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